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Periódico El Bronce

Publicacion española de noticias y comentarios de actualidad

El giro rajoyesco

Todos los partidos sufren disensiones internas cuando pierden el poder. Lo que está pasando en el PP no es una anomalía, acordémonos del PSOE en el 96, con la opereta de las primarias, con Borrell y Almunia. Vaticiné, sin éxito, que lo que estamos viendo ocurriría en 2004. Se ve que no hubo error, sino retraso.

El PP no ha existido entre 2004 y 2008. Por eso se ha retrasado la crisis hasta ahora. En la legislatura de la movilización de la derecha, el PP ha ido siempre a remolque, como obligado, para no quedar mal. Solo una de la docena de grandes manifestaciones fue convocada por el PP. Pero aquello ya pasó. Ahora toca pasar de la retaguardia, captadora de los votos de los de delante, a pasar al frente y encarar al enemigo. El giro rajoyesco es premeditado. Como dice hoy el ABC: respuesta a Aguirre. Los cerebros de Génova 13 pueden haberlo diseñado por dos posible motivos.

 El primero es la impotencia. “Si ahora no hemos ganado al PSOE, nunca ganaremos”, pueden estar pensando. Es bien sabido que si no se puede con el enemigo, el único modo de sobrevivir es unirse a él. Sea lo que sea el enemigo (pacto con la ETA, disgregación de España, educación para la ciudadanía, multas por hablar español, feminismo de cuota, aceptación de la hegemonía de la izquierda, segunda transición, liberación de Juana Chaos ...), sea lo que sea, digo, trago. Y allí estaremos para cuando haga falta alternativa en el nuevo régimen. Hasta entonces, ministros de la oposición, en frase de FJL. La única pega de esto es el posible desencanto de los votantes: a ellos no los nombran ministros de la oposición. En realidad es una traición hacia ellos.

El segundo posible motivo es el error de cálculo. Creen en Génova 13 que tomando “un poco del discurso del PSOE”, habrá votantes socialistas que pasarán de votar al PSOE al PP, con lo que el PP vencería ya al PSOE. Por otra parte, piensan, ese discurso más blando no asustaría a votantes de IU, ERC, PNV, que votarían a esas formaciones, en lugar dar su voto de emergencia al PSOE, como ha ocurrido el 9-m. Esta hipótesis no es de traidores, sino de bobos. En realidad las dos hipótesis no se diferencian tanto: la primera supone cruzar el centro político de un salto, el segundo ir desplazándolo hacia la izquierda.

El PP ha sacado 10 millones y medio de votos. Eso es un poder formidable, que están despreciando. La primera preocupación del PP debe ser conservar esos votos, que mayoritariamente han votado a unas ideas, y no a unas personas o siglas. Ese es el primer gran error de Rajoy. Por de pronto, no parece que se vayan a conservar todos los votos.

También han errado en el diagnóstico y estrategia respecto a partidos como el de Rosa Díez (UpyD) o en su día Ciudadanos. Desde el PP los han visto como competencia, incluso ladrones de votos del PP. Sin embargo, podían muy bien haberlos utilizado como arietes contra el PSOE, dándoles incluso publicidad. El resultado es que ahora los votos del desencanto se irán a esos competidores.

Por último, el PP carece de una política de comunicación. Son absolutamente incapaces de transmitir nada. Les gustaría disponer de unos medios dóciles, al estilo PRISA, pero no comprenden por qué no los tienen. De hecho atacan a los medios que los apoyan (Cope, El Mundo, ...) por no ser obedientes con el partido. Entra aquí también la hipótesis rocambolesca, de que estén pactando con PRISA un nuevo escenario, ahora que la favorita del PSOE ya no es PRISA, sino MEDIApro (La Sexta, Público, ...). No entienden que las bases de sus votantes nunca aceptarían un pacto con la ETA, o un “OTAN de entrada no”, o un trasvase que no es trasvase... De hecho los votantes no aceptaban de buen grado una guerra en Irak, que decían que no era guerra.

“Ideas do have consequences”, y el PP está huérfano de ideas, porque ha estado cuatro años de siesta. Parece que va a iniciar una reflexión sobre sí mismo que va a consumir todas sus energías durante los próximos años. No parece que sus votantes le estaba pidiendo esa reflexión. Tampoco se entiende esa reflexión, tras “el resultado histórico”, que según Pío (el malo) obtuvo el PP el 9-m. Y lo dramático para el partido es que esas ideas las están buscando lejos de sus votantes. Rajoy ha estado cuatro años sin hacer nada, y con lo primero que hace dinamita el partido. Todos mirando otra vez al dedo de Aznar...

"El hombre light, una vida sin valores", de Enrique Rojas

El psiquiatra Enrique Rojas publicó "El hombre light", donde hace un estudio de la vida del hombre moderno. En ediciones de bolsillo 'booket' en las suiguientes páginas se encuentran varias ideas sugerentes.

1.- p11. Hay cuatro vectores que son los que orientan la vida actual: hedonismo-consumismo-permisividad-relativismo, todo ello cosido con materialismo.

2.- p.115. Existe un cansancio de la vida: hastío. Análisis: a) buscar el porqué, b) describir la vivencia y c) buscar fórmula para salir del cansancio. Fórmula para salir: c1) ver la vida desde el patio de butacas, c2) poner orden y c3) tener voluntad firme.

3.- p137 y 139."Tener la vida bien planteada es clave ... la vida no se improvisa, sino que se programa".

4.- p.123, "… experimentar mil sensaciones, por si alguna nos diera la clave de la existencia".

5.- p.129 "si el sufrimiento es la forma suprema de aprendizaje, de él hemos de sacar provecho", "... no se puede vivir sin ilusiones"

6.- p.145: Dos peligros para la vida feliz: dispersión y compromiso constante, sin saber decir no.

7.- p. 146: "tetralogía de la felicidad: encontrarse a sí mismo, vivir de amor, trabajar con sentido y poseer cultura como apoyo"

8.- p150: "La felicidad no supone un hallazgo al final de la existencia, sino a través de su recorrido; es más una forma de viajar que un estado definitivo.

9.- p.174 "Para ser feliz es necesario que la vida sea argumental y coherente"

La "hipótesis de Túbal" del 11-M.

El 11-M se pensó que el atentado lo había cometido ETA. Hasta las 14:00h de ese día, que ya se conocía la cinta árabe de la furgoneta y salió Aznar en la TV condenando el atentado, pero sin especificar quien era el autor. Que Aznar no mencionase a ETA hizo suponer que el autor era Al-Qaeda.

Tres meses después comenzaron a publicarse los “agujeros negros” de Fernando Múgica y Casimiro García Abadillo en el periódico “El Mundo”. Comenzó a abrirse la sospecha de que había sido una trama policial dirigida por el PSOE; sospecha que conforme de iban conociendo más detalles se convirtió en tácita certeza.

Sin embargo, hoy asalta una duda. Hasta ahora hemos supuesto que el atentado va forzosamente relacionado con la manipulación de pruebas posterior, ¿por qué ha de ser así?

Autor y manipulador de pruebas no tienen por qué ser el mismo sujeto. Es posible que hubiese un autor del atentado (desconocido hasta ahora: ETA, Al-Qaeda, Marruecos, Francia, ... no lo sabemos), y que, ante la inmediata sospecha de que había sido ETA, el PSOE organizó aprisa y corriendo una trama islamista, utilizando a confidentes moros y asturianos de la policía. Después hemos sabido que el PSOE llevaba dos años negociando con la ETA por aquel entonces. Imagínese lo que pasó por la cabeza de los dirigentes del PSOE en aquel momento.

Eso explicaría las chapuzas precipitadas para falsificar pruebas ese mismo día (introducir la ropa de los moros en la Kangoo y mochila de Vallecas), explicaría la posterior eliminación de los supuestos islamistas y explicaría la oposición total del PSOE actual a investigar lo que sucedió, a pesar de no ser el autor. Los moros de Lavapiés no son ajenos al 11-M, fueron escogidos por la trama policial del PSOE para pasar por islamistas. Y el PSOE no sería responsable de los 192 muertos, pero sí de la manipulación y del asesinato de los moros en Leganés.

Esta es la hipótesis de Túbal: "El sujeto que puso las bombas no es el mismo sujeto que el que manipuló las pruebas". No se sabe todavía quién puso las bombas, sí es evidente que fue el PSOE quien manipuló las pruebas para que el 11-M pareciese un atentado islamista.

Jean Clair en LA RAZÓN

Jean Clair es hitoriador y crítico de Arte. Lo han encasillado como en Francia como “neoreac”, por criticar abiertamente y sin complejos la sociedad moderna. Defensor de la tradición realista europea, critica “las derivas de la modernidad hacia lo insulso”. El periódico La Razón le hizo una jugosa entrevista, que publicó el 3 de diciembre de 2006.



La crisis importante es la de la educación, mucho más que la del arte. No hay un público crítico con el arte. Esa es la principal conclusión que se establece al leer a Clair.

El arte contemporáneo es la expresión de una minoría, con voluntad expresa de seguir siéndolo. Pero las dos crisis están también unidas: no puede haber creación si no hay educación.

La creación se ha convertido en algo espontáneo y caprichoso, que no requiere estudio. El arte contemporáneo es únicamente una manifestación exagerada del yo del artista, que sólo puede conducir a obras vacías. La espontaneidad no es nada, es un gesto, pero el gusto es resultado de una cultura literaria, artística, filosófica y musical.

Clair introduce en la sensibilidad artística el concepto de “melancolía”. Esta melancolía es una nueva historia de la conciencia occidental: incapacidad para representar la realidad, aun teniendo la voluntad de hacerlo. El arte contemporáneo ha transmitido la sensación de que no hay voluntad de trabajar, ni de conocer, ni de estudiar.

¿Cuál debería ser el papel del estado en la cultura? Por este orden: 1) Conservar el patrimonio, 2) Divulgar y difundir el conocimiento de ese patrimonio, y 3) Facilitar la creación. Este último es un punto delicado, porque supone una intervención sobre el gusto, sobre el arte. La creación en Francia en 1959 del primer Ministerio de Cultura, supuso realmente la separación entre cultura y educación.

Clair también tiene ideas claras en lo que respecta a los museos. Los museos (en Europa) con piezas traídas de las colonias, no se hicieron desvalijando pueblos, sino que lo que se hizo fue conservar su patrimonio. ¿dónde estaría ese patrimonio en caso contrario? Ese patrimonio estaba en peligro, aunque sea incorrecto decirlo. ¿Sólo existía ese patrimonio que se trajo a Europa? ¿Dónde está el resto? Realmente, la noción de arte no existía en otros continentes, sino que era exclusiva de Occidente. Un objeto podía ser sagrado, pero no arte.

El arte contemporáneo es inteligible, oscurantista, fetichista, .... Clair se ha atrevido a criticar abiertamente el surrealismo, conectándolo directamente con las ensoñaciones totalitarias en Europa. En ese sentido, todavía no se ha publicado en España su libro “Du surrealisme consideré dans ses rapports avec au totalitarismen et aux tables tournantes”. Esperemos que no tarde demasiado.

Sobre el boicot

Mucho se escribió el año pasado sobre el boicot a los productos catalanes, con motivo de el nuevo Estatut de Cataluña. Aquí se reflexionará sobre algunas dudas que pueden surgir de este tema: ¿es legítimo el boicot?¿afecta a quienes han promovido el Estatut o perjudica a inocentes que no tienen nada que ver? ¿es efectivo?¿cómo se ejerce un boicot? ¿está justificado en el caso del Estatut de Cataluña

1.- Legitimidad del boicot

El boicot, al igual que la huelga, consiste en demostrar mediante la pasividad la necesidad que unos ciudadanos tienen de otros. En este caso es incluso más poderoso que la huelga, ya que la dependencia es únicamente unidireccional. Esto es, el consumidor tiene alternativas al producto que boicotea.

Al igual que la huelga, el boicot se ejerce como defensa propia a una agresión. Y esta defensa se hace de una manera no violenta, pasiva, pacífica. Su legitimidad por tanto es total. Es difícil ponerle pegas, ya que el único elemento que interviene es la libertad del individuo a decidir.

Usualmente, cuando se deja de consumir un producto, éste se sustituye por otro. Existe una empresa afectada, pero otra beneficiada, por lo que no supone ningún perjuicio para la sociedad en sí. Económicamente, el boicot no es otra cosa que la modificación de las curvas de utilidad del consumidor: el hecho que se boicotea influye en la decisión de compra, como cualquier otra propiedad del producto.

2.- Afectados del boicot

El ciudadano puede muy bien elegir a quién boicotea. Al contrario que con una huelga de transportes, en la que el huelguista perjudica y presiona de manera indiscriminada a quien no tiene ninguna responsabilidad en su conflicto, el boicot afecta a una empresa, dirigida por directivos con nombres y apellidos. Esos directivos son los únicos responsables de la empresa, y tendrán que dar cuenta de sus resultados ante los propietarios, accionistas y trabajadores. De cualquier decisión errónea que tomen deberán responder: del lanzamiento de los productos equivocados, de una campaña de comunicación equivocada, o de tomar decisiones que provoquen huelgas o boicots.

De manera torticera y equivocada, los afectados de un boicot suelen explicar que un boicot afecta a los trabajadores de la empresa y sus familias, que pueden perder sus puestos de trabajo. Las empresas suelen tener unos beneficios entre el 5% y el 20% de su facturación, y en general es difícil que un boicot tenga una efectividad mayor. Por tanto, la diferencia entre que haya o no boicot es que la empresa tenga o no beneficios, pero no suele producir pérdidas en las empresas.

Por tanto un boicot perjudica a quienes dirigen las empresas boicoteadas, como cualquier otra incidencia que sufra la empresa y le impida tener beneficios que repartir a los propietarios.

3.- Efectividad de un boicot

El boicot es el arma más poderosa de que dispone el consumidor, por varios motivos:
1) Como se ha dicho, afecta fundamentalmente a los directivos de empresas, que suelen ser personas con mucho poder de decisión, tanto en la propia empresa como en general en su entorno.
2) El perjuicio producido es en realidad un lucro cesante, que afecta inmediatamente y de manera directa al bolsillo del perjudicado, independientemente de las excusas que pueda poner el boicoteado, o de los poderosos que sean sus amigos.
3) En una época en la que los valores brillan por su ausencia, y la medida de todo es el dinero, el que se afecte a los ingresos de un determinado grupo es sin duda la acción más efectiva para defenderse.
4) Por encima de los intereses políticos de los grandes partidos están siempre los económicos. No hay partido con opciones de gobierno que pueda defender un programa que se sepa que acarrea perjuicio económico, y
5) Un boicot puede suspenderse en cualquier instante. No produce daños irreversibles ni es permanente, sino que el boicoteador permanece atento a la reacción del boicoteado, pudiendo premiar una rectificación por su parte.

4.- Cómo hacer un boicot

El boicot debe su potencia fundamentalmente a su sencillez. Es inmediato conocer el origen de los productos que se consumen (banca, alimentos, energía, supermercados, automóviles, ropas, calzado, vacaciones, cultura), sea por que su origen ya nos es conocido, sea por que se puede mirar la etiqueta.

Boicotear no significa dejar de consumir, significa dejar de consumir unas marcas determinadas. En un mercado con competencia, la oportunidad de sustitución es inmediata. El consumidor no tiene que dar cuenta de su elección y destina su dinero a maximizar su beneficio, en todos los sentidos.

5.- Boicot al Estatut de Cataluña

El Estatut de Cataluña es un paradigma de cómo se puede realizar un boicot y su efectividad. Ello se debe a la alta dependencia de Cataluña respecto el resto de España y la facilidad de encontrar alternativas a lso productos catalanes. El Estatut proclama la supremacía económica de España sobre el esto de España, hasta limites inimaginables para quienes no han leído el texto. Es increible, pero para un español no resdidente en Cataluña es fiscalmente más favorable consumir porductos extranjeros que catalanes. Por tanto, el derecho a la defensa propia está más que justificado.

En este caso el boiciot es, simlpemente, no consumir productos de empresas con domicilio fiscal en Cataluña.

Existe la página web http://www.nacionalismo-no.com que explica con detalle el boicot en este caso. No existe libertad como la de mercado.

"La República de Azaña", por Juan Carlos Girauta.

Editorial Ciudadela ha publicado un libro de Juan Carlos Girauta, en el que se estudia objetivamente la conducta de Manuel Azaña a lo largo de la Segunda República Española. Y está bien precisar que se centra en “la conducta”, porque, como se explican en el libro, la figura de Azaña se ha visto hasta ahora muy influida por lo que Azaña escribía de sí mismo, más que por lo que realmente hizo en el campo político.




1.- Pensamiento

Manuel Azaña ha sido un político mitificado durante 50 años, principalmente por obra del PCE. Esta mitificación puede ser como pago por los servicios prestados, que fueron principalmente dos: 1) Dio cobertura democrática al Frente Popular durante los tres años de revolución, que fue cuando el PCE tuvo poder realmente , 2) Ayudó al PCE a desembarazarse de otras fuerzas revolucionarias o a dominarlas, como de Largo Caballero para dominar al PSOE o eliminar a la anarquista CNT.

Girauta indaga las razones por las que Azaña se prestó a semejante trabajo, contrario al republicanismo burgués que predicaba. La principal conclusión es que Azaña no conocía el marxismo. Ignoraba el significado real del concepto “revolución” que le daban socialistas, comunistas y anarquistas. En ese sentido, fue poco más que un aprendiz de brujo con buenas intenciones, al que los sucesos le desbordaron completamente. Desde el punto de vista práctico, esas intenciones no se llevaron a la practica, salvo en el único punto en que coincidió con sus compañeros de viaje: el anticatolicismo.

Azaña pensaba que España debía ser gobernada por la inteligencia. Una inteligencia que guiase a la descontenta y pobre fuerza obrera. Así, reclamaba una “ideología poderosa” que orientase a las “voluntades tumultuosas”. Sin embargo, por ese desconocimiento del marxismo que se ha mencionado, Azaña nunca tuvo una ideología fuerte, en una época en la que el resto de fuerzas de izquierda sí la tenían. Y para comprender sus actuaciones posteriores es imprescindible entender que Azaña pensaba que ESA INTELIGENCIA RECTORA NO ERA OTRA COSA QUE ÉL MISMO. Él se veía como una especia de Mesías de la inteligencia, cuyo destino era gobernar España.

2.- La toma del poder

El corpus de ideas de los republicanos en 1930, Azaña entre ellos, era poco más que una visión extremadamente negativa de la Restauración. Buscaban la demolición de un pasado, del que los intelectuales renegaban, y que llegó a su cúspide en el artículo “El error Berenguer” que publicó Ortega y Gasset en el Sol. Eran frecuentes manifestaciones tales como que son necesarias “destrucciones irreparables deseadas”, se buscaba una “inteligencia como empresa demoledora” justificado en que no todo lo español debe conservarse”. La mayor parte de los intelectuales, llamados Padres de la República, rectificaron cuando se dieron cuenta de qué era realmente la Republica que había venido, y reconocieron la injusticia de sus críticas inmoderadas a la Restauración.

Proclamada en abril de 1931, la República no se proclamó por una victoria en las urnas, sino por entrega de los monárquicos. Es muy importante también el origen en el que busca la legitimidad el nuevo régimen: los republicanos han perdido las elecciones (5.000 concejales republicanos frente a 20.000 monárquicos), pero los republicanos han vencido en las ciudades. Así se instaura y justifica un VOTO DE CALIDAD: en este caso los votos de la ciudad valdrían más que los del campo. Esta idea de voto de calidad acompañará a las izquierdas españolas en el futuro. La responsabilidad de Romanones y Aznar en ese momento de la Historia de España no ha sido tal vez suficientemente estudiada.

3.- Los primeros años

Poco duró la inocencia de la República, en mayo de 1931 comenzaron las quemas de Iglesias. Azaña se negó a intervenir y pronunció su desgraciada frase: “Todas las iglesias de Madrid no valen la vida de un republicano” y “se ríe del caos”. Menos conocida, pero más grave, fue la reacción de Ortega a estos incendios: “los verdaderos culpable son las víctimas”.

Girauta rescata un discurso en un banquete el 17 de julio de 1931, en que Azaña asume para los republicanos toda la responsabilidad de lo que pase en lo sucesivo, ya que huido el rey, no hay excusas para buscar culpables en caso de que el futuro no sea como ellos esperan. Azaña tuvo responsabilidad en todos los acontecimientos entre 1930 y 1939, por lo que no es aceptable una declinación de su responsabilidad una vez constatado el desastre que fue y al que condujo la Segunda República.
Sus actuaciones en el primer bienio de gobierno fueron una reforma del Ejército que moletó a los militares y el Artículo 26 de la Constitución, declaradamente anticatólico. Su “España ha dejado de ser católica” fue un grave error de apreciación.

Como señala Pla en sus libros, Azaña NO CREE EN LA INDEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL, sino en unos jueces “al servicio de la República”, o sea, puesto que la República es él, los jueces deben estar al servicio de él mismo. También rescata Girauta la CONDENA que la República hizo a Alfonso XIII y a TODOS SUS SUCESORES, significativo para aquellos que buscan legitimidades del la Transición con aquel régimen.

Los sucesos de Castilblanco y el Estatuto de Cataluña provocaron la “sanjurjada” en 1932, que Azaña controló sin problemas. Pero llegó Casas Viejas en enero de 1933: “ni heridos ni prisioneros” y “tiros a la barriga” por la Guardia Republicana. Azaña no iba a dejar que los anarquistas le arrebatasen “su” república. Azaña quedó tocado por este suceso, recreado por ramón J. Sender en “Viaje a la aldea del crimen”.

4.- Triunfo de las derechas

Como es sabido, en las elecciones posteriores venció la derecha (CEDA) y el centro (Partido Radical de Lerroux). Las izquierdas, Azaña entre ellos, nunca aceptaron la derrota. “Preferimos el caos al fascismo” había dicho Largo Caballero en un mitin en Murcia. LA DERECHA NO PODÍA GOBERNAR, POR PRINCIPIO. Y no gobernó. Incomprensiblemente la CEDA no exigió dirigir el gobierno, a pesar de ser la fuerza con más escaños. Tras las elecciones y a inicios de 1934 Azaña promovió dos golpes de estado, rechazados por el PSOE, que estaba preparando el suyo y no quería injerencias.

Azaña consideraba Cataluña en ese momento como el “único poder republicano en pie”, con lo que declaraba “no republicano” el gobierno que habían votado los españoles. Es muy importante darse cuenta de que Azaña participó en el intento de golpe de 1934 del lado de Ezquerra Republicana, más que del lado del PSOE. De hecho las fechas del golpe él estaba en Barcelona, y su ayudante Pérez salas huyó con Dencás de la Generalidad tras el fiasco. Esto se puede interpretar como una BÚSQUEDA DE LEGITIMIDAD AL GOLPE que le podía dar la Generalidad, una legitimidad institucional. No era un golpe contra el gobierno de la República, sino dos legitimidades republicanas las que se enfrentaban.

Tras el golpe sofocado por el gobierno Lerroux, se produjo un hecho, también rescatado por Girauta, que es un antecedente importante: el apoyo a Azaña de algunos intelectuales mediante la firma de un manifiesto.

Azaña se defendió en sesión parlamentaria de 4 horas de duración, en los que sólo hizo que atacar a la derecha. Casares Quiroga, también acusado, se limitó a unir su destino al de Azaña. Pero la mejor defensa de Azaña fue provocar la división de la derecha y el aprovechamiento de la enemistad entre Alcalá Zamora y Lerroux: el estraperlo. Fue con esta jugada sucia como se llegó a las elecciones de 1936, al frente popular y al confinamiento de Azaña a su Jaula de Oro, en la que haría los favores mencionados a los comunistas.

5.- El Frente Popular

El Frente Popular era una agrupación de partidos de izquierdas, siguiendo las instrucciones estalinistas. El partido de Azaña era el primer firmante del Frente Popular, por lo que no puede eludir su responsabilidad en lo realizado por el Frente: el intelectual seguía pensando que su inteligencia iba a conducir a las masas tras las elecciones.

El principal punto de programa electoral consistía en la amnistía para todos los delitos cometidos tras noviembre de 1933. Ello significaba dos cosas: 1) no reconocer la victoria electoral de la CEDA en esas fechas, y 2) asumir como propio y reivindicar el levantamiento de octubre de 1934. Esa era la democracia de Azaña, y esa fue su perdición.
No advirtió los avisos de Largo caballero: “Cuando salgamos a la calle por segunda vez, si no nos dejan hacer la revolución iremos a la guerra. No será una reedición del primer bienio”. Y así fue. El pucherazo electoral se consumó, con Portela huyendo, Alcalá Zamora víctima de su traición y Azaña de presidente.

6.- El final

En los últimos Azaña es una sombra de sí mismo. Intenta justificar la violencia, pero realmente está completamente ausente de loq eu pasa en el país, a pesar de ser el Presidente de la República. Se va a vivir al Palacio Real y prepara sus veraneos en Riofrío y Santander. Su mayor preocupación en vísperas de la guerra eran los tapices con los que decorar su residencia, antes de su huída y cruce de la frontera.
Entonces, y sólo entonces, una vez consumado el desastre, y una vez que había perdido definitivamente “su república” es cuando Azaña pronuncia palabras de conciliación nacional, de un gobierno para todos y de una república en la que todos quepan. ¿lo pensaría sinceramente?
Azaña murió en Francia poco después, volviendo al catolicismo en vísperas de su muerte.

El libro concluye con "Un epílogo urgente", en el que se comparan las actuaciones de Azaña con las del socialismo español en 2006. tras el resumen anterior el lector sabrá sacar las analogías.

La televisón que nos ha preparado Telemadrid

“Verás la televisión que te estamos preparando”, ha sido el lema persistente de la persistente campaña de Telemadrid el pasado verano. Que quieren que la veamos, vaya. Pues lo que se pudo ver en Telemadrid día 12 de octubre, en su retransmisión del desfile de las fuerzas armadas, no sé si lo estaban preparando o no, pero fue para solicitar el cierre de la cadena, o al menos no verla más en una buena temporada.

No sabremos si por incapacidad intelectual o técnica, por boicot de un soviet interno o simplemente por despiste, el resultado de la retransmisión fue descorazonador. Pinceladas de aquello con lo que nos obsequió la cadena pública de la Comunidad de Madrid:

1.- Con un gran despliegue de medios, y un alarde de número de cámaras, la retransmisión combinó imágenes de las diversas partes del desfile, con una realización tal que fue imposible saber quienes iban delante ni detrás. Un desfile tiene un desarrollo secuencial, pero en Telemadrid no se ha enterado.

2.- Más lamentables fueron las dos reporteras a pie de calle, que constantemente interrumpían las imágenes del desfile. Sus trascendentales conversaciones con el público versaban sobre lo bonito que era el desfile, la procedencia de los entrevistados , las aficiones y gustos de los niños, y los motivos por los que se habían aproximado a ver al Ejercito desfilar. Posiblemente Telemadrid piensa que esas entrevistas e imágenes era lo que interesaba a los telespectadores que habían sintonizado su canal a esa hora, en lugar del desfile.

3.- La novedad del nuevo batallón, a las órdenes directas del presidente del gobierno, fue correspondida con una militar invitada al plató, que dio todo tipo de alabanzas al engendro presidencialista (¿ese es un miembro representativo del Ejército Español?). El nuevo batallón, ya conocido comúnmente por “Batallón Sonsoles”, con su pañuelo naranja la cuello, está desgajado de la estructura general del Ejército, está destinado sólo a tareas civiles (¿para qué llevan armas entonces?) y cada uno de sus miembros recibe a fin de mes un sueldo el doble que el del resto de militares. Nada de esto se comentó en la retransmisión , por parecerle a Telemadrid que ello no es de interés para quien un domingo por la mañana enciende al televisión para ver un desfile militar.

4.- La guinda fueron los abucheos generalizados que al término del desfile el público dirigió a Rodríguez Zapatero, el presidente felón. Abucheos merecidos por tener el descaro de asistir a un desfile el día de la fiesta nacional, siendo como es el más antinacional de los españoles. En TVE manipularon la retransimisión, enfocando al coche de el Rey, mientras se oía de sonido de fondo el abucheo que dirigía a Zapatero el público. Cambié a Telemadrid para ver el enfoque informativo que recibía tan singular evento. Demasiado tarde, en Telemadrid consideraban el desfile terminado y ya estaba retransmitiendo un interesante partido de la segunda división B de fútbol.

La retransmisión del desfile fue un buen ejemplo de lo que se entiende y enseña hoy por periodismo: fatuidad, únicamente forma, vacío de contenidos. Imagen sin sentido, comentario previsible, supuesta espontaneidad preparada e información nula sobre lo sustancial, al más puro estilo telebasura progre. Esos son los profesionales que tenemos hoy en España.

Aunque lo realmente trágico es la incapacidad de la derecha del Partido Popular para sostener ningún valor. Ni siquiera con el desfile de las Fuerzas Armadas. Ni siquiera ya Esperanza.

Economía liberal para no economistas y no liberales

El economista Xavier Sala i Martín es conocido por sus americanas de colores chillones, así como por sus llamativas corbatas sobre camisa negra. En 2006 se ha hecho popular también por ser presidente interino del club de fútbol F.C. Barcelona. Es profesor de economía en la Universidad de Columbia (Nueva York) y en la Pompeu Fabra, de su Cataluña natal. Sala es una curiosa excepción de nacionalista catalán sensato, con principios y con ideas más allá de los sentimientos hacia su tierra. Sabe separar aspectos distintos de la persona. En la primera parte de libro, que aquí se comenta, se exponen en una serie de capítulos los principios de la economía liberal, de manera fácil y accesible. La segunda parte del libro es una colección de artículos publicados en prensa de Cataluña la última década. Es un libro muy recomendable.



1.- El libre mercado

Sala descubre sin miramientos que el mercado funciona por el afán de lucro personal, no por filantropía o amor al prójimo. El empresario se esfuerza egoístamente en detectar las necesidades de los demás para satisfacerlas, obteniendo así un beneficio económico para sí mismo.
El sistema de precios fija la viabilidad de ese merado, que si funciona es beneficioso para las dos partes, siempre que haya transparencia e información. El libre mercado está basado en al libre elección y por tanto en la libertad personal.

Los impuestos y subvenciones distorsionan este sistema de precios, por lo que en sí perjudican al mercado, falseando el beneficio teórico que la transacción tendría para quien compra y vende.

2.- Ejemplos de prosperidad debida al mercado

La economía, como ciencia social que es, no permite hacer experimentos repetitivos para validar hipótesis. Sin embargo, en la historia reciente sí podemos ver ejemplos muy claros (ni adrede, dice el autor) que muestran la superioridad del libre mercado sobre las economías planificadas. El crecimiento se produjo donde funcionó el mercado, no donde planificaron los gobiernos.

El más claro fue Alemania, donde un mismo país se dividió en dos en 1945 y se aplicaron por separado los principios de la economía libre y planificada, con los resultados conocidos. También es sorprendente el caso de Corea del norte y del sur, experimentando esta última un crecimiento de más del 10% en 40 años.

Más recientes son los casos de los “dragones asiáticos” (Taiwán, la propia Corea) y los “tigres” (Hong Kong, Singapur, Malasia, Birmania). A fecha de hoy, son China e India quienes van camino de convertirse en potencias económicas desde que en ellas se ha permitido la libertad económica.

3.- Mayor libertad económica y social

El liberalismo y el crecimiento económico ha logrado que: 1) las familias trabajadoras del s.XX vivan mejor que los reyes del s.XVII. 2) las diferencias entre clases sociales hayan disminuido.

Aun así, sigue habiendo diferencias. Es muy importante darse cuenta de que estas diferencias son de dos tipos: 1) Diferencias justas: las que se deben al premio a la diferencia del trabajo, y 2) Diferencias injustas: aquellas que se deben a las distintas oportunidades personales.
El sistema de mercado permite que las diferencias injustas sean cada vez menores, por lo que existe movilidad entre ricos y pobres. ¿Por qué? Porque el mercado premia el talento, no el linaje.

4.- Las misiones del Estado

En contra de la opinión común, el pensamiento liberal no sostiene que el Estado deba mantenerse al margen del mercado. Al Estado le corresponden algunas funciones, no muchas, pero muy importantes:
1) La primera es la defensa de los individuos y de la propiedad privada.
2) Las segunda es garantizar la competencia. Se puede presentar en este caso el problema de qué hacer con los monopolios naturales, problema de difícil solución. Las alternativas serían no hacer nada, obligar a cobrar un precio fijo, o nacionalizar el monopolio. Las tres soluciones son malas, por lo que habría que ir a la menos mala. Se debe señalar en este punto que la competencia (libralización de servicios públicos) no es lo mismo que la privatización. Un monopolio público puede seguir siendo monopolio privado.
3) La tercera es encargarse de los bienes públicos: la seguridad, la tecnología y las ideas (patentes, para estas dos últimas). Deberá penalizar de las externalidades negativas que se el mercado entre dos produzca en terceros (como la polución), mediante impuestos, por ejemplo. Y debe ocuparse de los bienes comunales, como la pesca o la explotación de bosques.
4) Por último, debe asegurar la igualdad de oportunidades y proteger a aquellos a quienes el sistema pueda dejar desprotegidos.

5.- Por la no intervención

A modo de tópico, se puede decir que las personas de derechas no quieren que el Estado intervenga en los asuntos económicos (en la cartera), pero sí en lo referente a la moral (en la bragueta). Para las de irquierdas sería lo contrario: intervenir las carteras y libertad para la bragueta. Sala i Martín aboga por la libertad en los dos aspectos.
El gobierno debe dejar libertad, por lo que debe limitar su acción, por cuatro motivos:
1). El primer motivo, muy humano, es que cuando hay una concentración de poder siempre se tiende a producir un abuso.
2). También podemos ver que el gobierno hace mal incluso lo que es de su incumbencia, como evitar el fraude en los impuestos, por lo que es dudoso que pudiese ejercer bien aquello que no está claro que le corresponde.
3) El Gobierno administra lo que es no suyo, por lo que siempre extiende a despilfarrar.
) Por último, cuando el Gobiwerno hace un gasto solo se juzgan los beneficios. Pero nada es “gratis”. Con sus gastos arbitrarios lo único que consigue es quitar incentivos. Adicionalmente, todo nuevo organismo que se cree es muy difícil de recortar después.

6.- La economía de las ideas

El caso de las ideas (I+D) es un mercado muy especial: sólo hay que producirlas una vez. Una vez producidas, cualquier podría utilizarlas, con lo que se elimina la motivación para invertir en I+D. Para evitar esto, el Estado debe asegurar que funcione un sistema de patentes, que proteja y fomente la inversión en ideas y descubrimientos. Si al inventor no se le asegura que podrá obtener beneficio económico de su idea, es dudoso que dedique tiempo y dinero a crearla.

Está el problema de qué hacer cuando se trata de medicamentos u otras necesidades básicas. La patente evita el acceso a los más necesitados y más pobres, pero su ausencia desmotiva a la inversión en I+D. La solución son las patentes temporales, y el compromiso de los Gobiernos de comprar un número determinado, que distribuiría gratuitamente entre los necesitados.

7.- Microsoft

Sala i Martín analiza la sentencia antimonopolística del juez Jackson, que obligó a Microsoft a dividir su compañía en dos: sistema operativo y navegador Internet. El resultado fue desastroso, ya que creó dos monopolios de facto.

8.- Globalización

La globalización es la extensión del mercado liberal a todo el mundo, permitiéndose la liberta de: capital, trabajo, información, tecnología y comercio. Al hablar de este tema, los oponentes a la libertad global suelen llevar el debate al concepto de “solidaridad”. El liberalismo es claramente superior, ya que se debe juzgar la solidaridad por sus resultados, no por sus intenciones. El mercado libre ha sacado de la pobreza a muchos países, mientras que la subvención y el subsidio no han sacado a ninguno.

El tercer mundo es pobre por no estar globalizado. Son los países globalizados los que se han enriquecido.

9.- Democracia y libertad política y económica

Las libertades van unidas, aunque no siempre: hay países con libertad económica, que no la tienen política. Un ejemplo sería la China de hoy, o la España franquista. Las tesis antoglobalización postulan que las multinacionales dominana a lso gobioernos, quitándoles soberanía. La respuesta es: ¿por qué no fomentar la competencia entre gobiernos? ¿no hará eso que se esfuercen en ser mejores?

10.- La explotación infantil en el tercer mundo

En este tema se debe distinguir lo que es explotación sexual, ya sea por locales o por turistas occidentales, de lo que es el trabajo realizado por menores en los países del tercer mundo.

Si bien la primera siempre es condenable y perseguible, en el segundo caso podemos estar en la “menos mala” de las soluciones. ¿por qué la “menos mala”? Pues porque las alternativas para esos niños del tercer mundo son la explotación sexual, el hambre, o la venta por unos padres que no los pueden mantener. El trabajo infantil puede ser la única solución para esos niños, o al menos la “menos mala”. Por ese motivo, cualquier boicot que se haga a productos fabricados por niños, se está haciendo realmente al medio de subsistencia de esos niños.

11.- Problemas medioambientales

Aun siendo muy grave el deterioro del medio natural, se da la paradoja de que sólo son ecologistas los ricos, ya hablemos de personas o países. El ecologismo sería así un bien de lujo, para el consumo de los más pudientes que tienen todas sus necesidades satisfechas.

12.- Creación y distribución de riqueza

Esencialmente se analiza el sofisma “los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres”. Sin embargo, las diferencias entre la riqueza de las personas ha disminuido a lo largo del siglo XX. De ese inexistente aumento de las diferencias, se hace responsable a la globalización, cuando el responsable ha sido el marxismo en lso países en los que se ha aplicado.

13.- Tasa Tobin

Los movimientos antiglobalización defienden la creación de un impuesto que penalice los movimientos de capital entre países. A eso se llama tasa Tobin, tomado del premio Nobel del mismo nombre. Eso presupone que los movimientos de capital son perjudiciales para los países receptores.

Sin embargo, esos movimientos pueden ser especulativos o productivos. Si bien los especulativos no crean riqueza en sí, los productivos son los que crean riqueza y bienestar para los del país en los que se invierte. Con la tasa Tobin se está dificultando el desarrollo de los más desfavorecidos.

Por otra parte, la aplicación de la tasa es algo utópico, ya que con que un país no se adhiriese, la tasa perdería su efecto. Es chocante que contra la tasa Tobin esté incluso el propio Tobin.

14.- Rusia en los 90

Sala i Martín analiza la crisis en Rusia en los años 90. el desastre económico que se produjo en la ex Unión Soviética se produjo principalmente porque los monopolios estatales (petróleo, alimentos, crédito) se concedieron a los amigos del poder político, en lugar de producirse una verdadera liberalización.

15.- El mercado del dinero

Las monedas nacionales se cotizan en los mercados como cualquier otro producto: están sometidas a la oferta y demanda. Las razones para la apreciación de una moneda: la inversión extranjera y el alza de los tipos de interés.

16.- Crisis en Tailandia

El 1 de julio de 1997 se produjo una devaluación del bath (la moneda tailandesa) que desató una crisis en todos los países del sudeste asiático.

El origen de esa crisis no fue “el agotamiento del capitalismo”, como pronosticaban algunos, sino una equivocada política económica de los gobiernos. Éstos habían asegurado el crédito (¡nos los depósitos!) a los inversores, con lo que éstos se habían endeudado en inversiones especulativas (no productivas). Al salir mal las inversiones, se trató de sacar rápidamente el capital, con lo que se produjo una devaluación del bath, y por tanto no pudieron pagar los créditos.

El origen dela crisis en Tailandia estuvo en una política económica equivocada por los gobiernos y unas decisiones irresponsables por los inversores.

17.- África sangra

Se termina la primera parte del libro analizando la pobreza endémica de algunos países africanos. Se ven algunos indicios esperanzadores de que las cosas pueden cambiar, como la iniciativa NEPAD de los propios gobiernos africanos.

¿Cuál debe ser nuestro papel? Europa tiene que invertir dinero, no regalarlo. ¿Cómo? A) en vacunas y sanidad, que es el primer problema de África, b) quitando aranceles y subvenciones a los productos europeos c) mediante al acción de las empresas (filantropía, invertir en salud, distribución de medicamentos y educación), d) ONGs, fundamentalmente con labores de información, e) las Iglesias, y f) las instituciones, como el Banco Mundial o el FMI.

Un pequeño libro, que explica sin complejos las verdades del mercado y de la distribución de la riqueza

Gilles Lipovetsky en LA RAZÓN

El 11 de junio de 2006, el periódico La Razón publicaba una entrevista al filósofo francés Gilles Lipovetsky. La sociedad agotada por el consumo y la desaparición de la ética son los temas comentados en el entrevista.



Lipovetsky se hizo famoso por el ensayo “El crepúsculo del deber” (1994). Recientemente ha publicado “la felicidad paradójica. Ensayo sobre la sociedad del hiperconsumo”.

Según Lipovetsky, ha llegado una segunda revolución individualista, tras la del siglo de las luces. En esta revolución han muerto las clases sociales y los grupos políticos o religiosos que guían el pensamiento. El hombre hipermoderno está solo, acompañado sólo de su tarjeta de crédito.

Este individualismo atraviesa todas las esferas, llegando a desestructurar la familia. La sociedad consumista exige que cada uno se construya a sí mismo, básicamente consumiendo.

En ese ámbito, la moda es el paradigma de esa renovación y consumo permanente, que ha hecho añicos el concepto de tradición. “La curiosidad se ha hecho hoy irresistible” (Baudelaire), esta curiosidad hoy se ha socializado.

No obstante, Lipovetski encuentra un núcleo de valores en lo político, lo sagrado y lo afectivo, cosa que no sucedió en el s XX.

En un mundo en el que han desaparecido las referencias, las marcas comerciales son las únicas válidas para un “turboconsumidor”. En especial para los jóvenes, que consumen para ser mirados y la compra ha pasado a ser un acto íntimo e individual. Comprar es el remedio para olvidar la realidad, es un ansiolítico.

La cultura del consumo ha amparado una educación permisiva. Los padres se angustian si sus hijos no son felices, pero educar no es hacer siempre feliz. La educación no debe estar basada en el principio del placer.

Los movimientos antiglobalización aparentan estar contra el consumo, pero estos son realidad “alterconsumidores” de productos bio y no contaminantes, gastando más dinero para recibir mejor calidad. No es un contramodelo, es el mejor ejemplo de la sociedad del consumo.

"Desfile de Modelos", de José Ramón Ayllón

El filosofo y experto en bioética José Ramón Ayllón publicó el libro “Desfile de Modelos. Análisis de la conducta ética” en 1998. Rialp lha sacado una edición en 2005. Como dice el subtítulo, el desfile no es de moda en una pasarela, sino de modelos morales y éticos. Ayllón analiza el placer, el deber, la moral, la justicia e incluso la educación.



1.- El homo sapiens

El carácter racional es lo propio del hombre. La razón tiene los efectos de la autoconciencia, intencionalidad y subjetividad. Esta causalidad mental puede incluso modificar la realidad física: el brazo obedece al cerebro ¿dónde y cómo se unen el espíritu y cuerpo?

El desarrollo de la inteligencia y la razón han convertido la hombre también en un “homo ethicus”. “La ciencia tira y la ética frena”: no es así, tira y frena el hombre.

La conciencia moral está impuesta por la educación (como todo en el hombre), con el papel de comprobar la realidad, por lo que sería una especie de control de calidad de la conducta humana. Así, la prudencia ayudaría a ver con antelación los resultados de las acciones.

2.- La llamada del placer

La estela hedonista trata de poner la razón al servicio del placer corporal. Ya sea de manera radical y violenta, por el derecho que da la fuerza (como hace Calicles en el “Gorgias” de Platón) o mediante un “carpe diem” que aproveche el instante, no absolutizado, sino planeado por la razón obtener calculadamente las mejores sensaciones en el cuerpo.

Allan Bloom ha analizado la música rock en el polémico “The closing og the American mind”, señalando que esta música representa, promueve y encarna fundamentalmente tres conceptos: 1) deseo sexual rudimentario, 2) rebeldía contra padres y el sistema en general, 3) promover una especie de amor fraterno, para el día de la supuesta liberación. Esta música es grotesca y no contiene ningún valor civil, moral o ilustrado, dándose la paradoja de que está orquestada comercialmente. Nadie ha pensado en controlar este fenómenos, si bien es ya demasiado tarde según Ayllón.

Freud dio una justificación racional del hedonismo, pretendidamente “científica” y rediciéndolo a lo sexual. Tras la I Guerra Mundial, se produjo una especie de sospecha hacia la historia, encontrándose como salvavidas a Darwin, Marx, Nietzsche y Freud. Freud establece que las prohibiciones son meras ilusiones: el instinto manda sobre la razón por lo que es necesaria una liberación sexual. El subconsciente (ello) y el consciente (yo) están condicionados por una superestructura de convencionalismos (superyo). Así, la “culpa” sería una creación artificial y un obstáculo para el progreso.

Las doctrinas de Freud están planteadas realmente de manera muy dogmática, poco científica: la reducción sexual es un a priori en sus teorías.

La relatividad y el relativismo serían representados por artistas como Proust y Joice (y su Ulises). Esto era el fin de la libertad y la responsabilidad. Eric Fromm en su “Escape from the freedom” (miedo a la libertad, 1941) propone que con menos capitalismo y menos represión puritana todo marchará sobre ruedas. Sería un anticipo al new age.

En Freud también puede verse cierto gnosticismo. Hacia 1920 Einstein, Freud y Marx parecían decir que “el mundo no es como parece”, la percepción empírica no merece toda la confianza. Cortaron con la tradición y propusieron un nuevo orden, que efectivamente fue aceptado: el orden del estadista pistolero y del hedonismo del buen salvaje.

En Grecia se propuso lo que podemos llamar “el placer razonable”. La revolución sexual, propuesta en Europa en el s XX, se estudió ya en Grecia, concretamente en “El Banquete” y “Gorgias” de Platón y la “Ética a Nicómaco” de Aristóteles. El tirano Dionisio de Siracusa llamó a Platón para que organizase su sociedad, tras lo que el filósofo se desengañó por la corrupción de las virtudes y la moral. De ahí propondría su “nada en exceso”, acompañado del mito del carro alado tirado por dos corceles: la razón y la pasión. En Gorgias se asegura que la moderación conduce a la felicidad y que el hombre enfermo tiene que someterse a una dieta espiritual.

En la ética nicomaquea se dice que el placer es bueno en sí, y que si los placeres no son malos por ser placenteros, sino porque esclavizan. El deseo y la razón no están siempre de acuerdo, por lo que se debe disfrutar los placeres convenientes y rechazar los inconvenientes. Únicamente para los placeres viven los siervos y los animales, por lo que debemos practicar la templanza. En la actualidad el raciocinio es arrinconado en algunos casos, como las drogas y la pornografía. No debe permitirse que ello suceda, ya que la búsqueda del placer debe estar dirigida por la inteligencia en aras de un “placer inteligente”. ¿Qué alternativa hay? Pues vivir como un animal puede estar bien, pero un vecino así es desagradable y peligroso.

Epicuro, en su carta a Meneceo, muestra muchas afinidades con Aristóteles, pero se desmarca en dos puntos: 1) Materialismo (influencia de Demócrito) y 2) Estoicismo (aunque esto no se asocie a su pensamiento). Epicuro distingue entre placeres “naturales y necesarios”, “naturales e innecesarios” y “los que no son ni naturales ni necesarios”. Juzga convenientes los primeros y recomienda dosificar lo segundos. La preocupación de Epicuro es evitar el dolor en el cuerpo y la intranquilidad del alma, de ahí su estoicismo.

3.- La llamada del deber

Kant se asombra del universo en el exterior y el orden moral en su interior (imperativo categórico). Al contrario que el animal, el hombre puede diferenciar entre deber y poder: eso es precisamente la libertad. El deber en Kant tiene tres características: autonomía, deber y formalismo. Sin embargo, el formalismo hace referencia a la conducta de los demás, por lo que la moral no es tan autónoma. La dignidad es precisamente sustitución de la fuerza por el respeto mutuo: debo y me deben respetar.

Antes de Kant, Sócrates bebe la cicuta por respeto a la ley, Montesquieu en “El espíritu de las leyes” las califica como relaciones necesarias, Voltaire apoya el derecho humano en el derecho natural y Hobbes identifica 19 leyes naturales, antes de la Ilustración. Por último Locke reconoce los tres derechos básicos: vida, libertad y propiedad, que serían la base de la declaración de Filadelfia en 1774. En los latinos, Séneca reconoce igual dignidad entre libres y esclavos, mientras que Cicerón asegura que las leyes de los tiranos no son justas, ya que “la distinción no se basa en la opinión, sino en la naturaleza”

Todo esto cambió con Hume y su empirismo moral. La ley de Hume (“falacia naturalista”) encuentra imposible pasar del “ser” al “deber ser”, pasar del indicativo al imperativo. Niega los valores, por no ser empíricos. El deber lo fija la realidad, no la ética. ¿Qué funciona mal en el empirismo moral de Hume? Pues que el problema no es de la ética, sino del empirismo, que sólo acepta hechos empíricos. Para superar esa limitación, se da un doble salto: 1) Desvincula lo ético de la realidad objetiva (conduciendo a la irrealidad y mentira) 2) Vincula lo ético a lo emocional. Es el sentimiento quien dicta los que está bien y mal, por lo que la conducta es hay individual y lo malo es lo que me desagrada a mí. El bien y el mal sólo tendrían lugar en los sentimientos.

El positivismo lo recoge tal cual. La sociología da primacía al sentimiento sobre la razón. La ciencia conoce los que “es”, no lo que “debe ser”.

Nietzsche terminó de aniquilar le deber: “Existe un dragón llamado ‘tu debes’, frente al cual tengo un arma: ‘yo quiero’”. Nietzsche afirma la vida, por encima de la razón, simbolizada en Dionisos. La decadencia comenzó cuando Eurípides quitó lo dionisiaco de la tragedia. Hay una ataque especial al cristianismo (la compasión es una perdida de fuerza) pero a la vez una fascinación por Cristo (¿?). La muerte de Dios es el acontecimiento que divide la historia: muerte del deber y victoria de la autonomía. “Hasta ahora no había duda entre lo bueno y lo malo, ¿y si fuese al revés?”. La moral no sería más que un instrumento de los débiles para tener controlados a los fuertes. En especial la moral de los judíos: la rebelión de los esclavos, que inventan la religión. “Los buenos son malos, los malos buenos”. Completa su teoría con el eterno retorno (“el mundo no tiene sentido pero gira y se repite eternamente”). Sobre las cenizas del hombre gregario se alza el superhombre.

El superhombre surge tras el mito del progreso, en época de las filosofías de la sospecha. Importante antecedente es el personaje Raskolnikov (Dostoievsky, “Crimen y Castigo”, 1870), que tras su conducta nihilista al final concluye que “el amor corrige las sinrazones razonadas”, y después el “Lobo de mar”, de Jack London.

Según Lipovetski hemos llegado al fin del deber (“El crepúsculo del deber”), a una época del post-deber; se desprecia la abnegación y se estimulan los deseos inmediatos. No se vence al sedeo, sino que se le cultiva. Sólo se aceptan normas indoloras, sin obligación ni sanción: “El bienestar se ha convertido en Dios y la publicidad en su profeta”.

El idealismo suponía que el fin del deber lleva al individualismo responsable, pero en la práctica ha dejado a los hombres vacíos. Esa libertad moral es precisamente la de los individuos que están hoy en las cárceles, ellos son lo que la han ejercido. No es posible así la vida social. El delito es realmente la conducta autónoma. Y es que la moral necesita contenido (los 10 mandamientos, el código civil, ...),

4.- Sentimientos y amor

Los sentimientos son una evaluación subjetiva del cumplimiento realizado o esperado de los deseos. Son una especie de índice de autorrealización. De ellos brota la acción (emoción, del latín motus, movimiento). Al contrario de lo que se suele pensar, los sentimientos no son neutros, hay buenos y malos, si bien pueden ser independientes de la voluntad. Traen a la conciencia un balance íntimo del individuo.

Hay que enseñar y educar los sentimientos. Son intermediarios entre razón e instintos: como el hombre es las dos cosas, los sentimientos pueden ser lo más humano.

El estoicismo y el racionalismo tuvieron una consideración muy peyorativa (Séneca, Descartes, Espinosa). Por el contrario, la ética moderna se puede decir que es una “moral del sentimiento”. Para Hume no es conocimiento del exterior, pero sí de uno mismo. Para Rousseau son la actividad radical dl hombre. Y para Kant no son conocimiento, no tienen ningún valor para el deber. El Romanticismo fue un desbordamiento del sentimiento, que llegó hasta Nietzsche. Con Scheler lso sentimientos descubrirían lo valioso d la realidad.

En la ética de Aranguren, los sentimientos estarían relacionados con hábitos gobernables. La razón debe encauzar los sentimientos.

La amistad fue considerada por Sócrates el centro de la vida. Dos cosas realizan al hombre: la comprensión del mundo y compartirlo con los amigos. Aristóteles, en la “Ética a Nicómaco” pone en relación la amistad con la política. Cicerón y Séneca hablan de la amistad, también San Agustín en sus Confesiones.

En ese sentido, no basta con querer a un amigo, debe ser bueno para ti. La amistad debe construirse siempre sobre algo común (una afición, un trabajo, una empresa, ...)

Más complejo y radical es el amor. Como dice Pedro Salinas, “Si me llamaras, sí, si me llamaras, lo dejaría todo”. Para Platón el amor es un encuentro con la belleza. Amar es una aprobación, un “quiero que existas” y una búsqueda del amor recíproco.

Platón hablo mucho del amor en “El banquete”. El amor platónico poco tiene que ver con lo que entiende comúnmente. Platón consideró el amor estructurado en tres niveles: 1) inclinación ante lo bello, 2) meditación religiosa sobre el mundo, 3) ascensión hasta la contemplación y aprehensión de lo bello. Quedarse en el primer nivel sexual, dice en Fedro, “es vergonzoso”.

5. La felicidad

Los poetas la identificaron con dos poemas de Horacio, el carpe diem (vivir el instante) y beatus ille (feliz aquel en el campo), éste último acompañado de “una mujer casta, trabajadora y buena cocinera”. No hay garantía para la felicidad, viene cuando quiere.
Clásicamente se distinguen tres felicidades, las basadas en: 1) el placer, 2) la ausencia de placer (liberación de pasiones de San Agustín), y 3) la integración del placer en el sentido de la vida del hombre (animal racional y social, que requiere placer, contemplación y amistad en la polis, respectivamente), lo que sería esencialmente la Virtud, desde Aristóteles. Claro está que al final hace falta suerte (eudemonía).

El optimismo ilustrado buscó la felicidad de manera científica. La felicidad no sería un don, sino que se conquista, es calculada. Como nueva virtud que llevaría a esta felicidad estaría la tolerancia universal, base de la doctrina del optimismo.

El utilitarismo ofreció un criterio para distinguir el bien del mal y así alcanzar la felicidad. Pero inmediatamente plantea otro problema porque ¿qué es lo útil?. Este camino no conduce a otra cosa que al maquiavélico “el fin justifica los medios”. Hacia 1705 la fábula de la colmena de Mandeville decía con gran escándalo que los vicios privados traen beneficios públicos: no se podía vivir bien y ser virtuoso.

6.- Justicia y Utopía

Al hablar de la justicia es preciso preguntarse por el misterio del mal. Las respuestas que se han dado referencian a el Caos (Grecia y Nietzsche), el Destino (Homero y los Ilustrados) y la Providencia (cultura grecolatina). Si bien en este último caso, se asegura que Dios no tiene toda la responsabilidad.

La patología del progreso (mito) ha sido que el avance ha permitido acumular riquezas, pero no felicidad.

El planteamiento de las utopías ha sido más bien desastroso: se ha mostrado su incompatibilidad con la libertad. La historia del anillo de Giges nos muestra que es difícil ser justo por voluntad, sino por obligación. También la novela “El señor de las moscas” de Golding nos muestra las dificultades de la justicia. Platón abordó el tema de la justicia al considerar la muerte de Sócrates y también la derrota ateniense en le Peloponeso, proponiendo su modelo teórico en La República.

Sí ha pasado a la práctica el marxismo. Su mejor representación ha sido el muro de Berlín, construido no para que evitar la entrada de personas, sino para evitar su huida. Ayllón despacha todos argumentos del marxismo afirmando que están basados exclusivamente en la mentira, y sus, paradójicamente numerosos, cómplices.

La justicia posible fue propugnada en Grecia como la armonía entre alma y polis, reflejada en la ley. Si se considera las diferencias sociales entre el primer y el tener mundo, precisamente la existencia de la ley o no puede servir para explicar la falta de desarrollo. El primer mundo es el resultado de la razón griega + el derecho romano + corazón cristiano. No está claro que puedan llegar al mismo destino países subdesarrollados sin seguir el mismo camino.

Platón también hace una analogía de la salud en el cuerpo y la justicia en el alma. Finalmente habremos de reconocer, que el poder cambia al hombre.

7.- Tolerancia y pluralismo

La tolerancia tiene en nuestra época dos sentidos. El primero de ellos es “consentir el mal sin aprobarlo”, que en tradicionalmente en política se ha llamado clemencia ¿Cuándo hay que aplicarla? Siempre que hay varios males y se elige el menor. El segundo se refiere al respeto a la diversidad, sería un “vive y deja vivir”, asociado ya más a la benevolencia. Esta segunda acepción parece hacerse universal tras Auschwitz, si bien la hemos encontrado de nuevo en las guerras de los Balcanes.

La tolerancia presenta tres patologías: 1) un abuso de la palabra, vaciando el concepto. (palabrería), 2) una intolerancia enmascarada, ya que quien grita tolerancia no es raro que la exija para él, y 3) permisivismo, permitiendo directamente el mal.

El relativismo confunde la realidad con el deseo y suprime las relaciones reales. El pluralismo debe estar fundado en la realidad, no en el relativismo. El relativismo hace imposible la ética:”¿Por qué te drogas? Porque quiero”. La ética “haz el bien” se convierte en un “haz lo que quieras”. Si la moral fuese relativa, no podría haber leyes, al menos no otras que no fuesen las del más fuerte. Es criminal educar en el relativismo.

El pluralismo se rige según las reglas del juego aceptadas por todos, el relativismo según la voluntad del individuo. Según Hilary Putman, la moralidad la podemos fundamentar tanto en razones metafísicas como prácticas.

BVemos en la práctica que se sabe qué hacer (derechos humanos) pero no se hace. El conocimiento y la realidad se comunican por la verdad. Por contrario el conocimiento y los intereses se comunican por el relativismo.

Allan Bloom ha analizado el relativismo cultural en su obra “Giants and Dwarfs”. Todas las culturas serían igual de válidas. Ello se criticó ya por Herodoto, que pretendía encontrar “qué hay de buen y de malo en cada una de ellas”. Platón nos enseñó el mito de la caverna. El relativismo no es salir de la caverna, sino cambiar de caverna.

También se analiza la mayoría y el consenso. El consenso puede ser injusto, siendo necesaria que exista comunicación sobre lo consensuado. También es muy posible que haya una mayoría equivocada. Es ejemplar el pensamiento de Francisco Vitoria, razonando cómo se debía impedir los sacrificios humanos en el Méjico indígena.

8.- Modelos educativos

Tratándose de educación el esfuerzo es siempre necesario. No se debe optar ni por la aceptación estoica, ni por la aceptación sentimental de Rousseau. Aristóteles no enseñó que somos responsables de nuestro carácter, ya que el hábito hace la virtud.

La memoria es precisamente la permanencia de lo olvidado, lo cual da lugar a los hábitos de conducta. La virtud estaría siempre en el término medio. Aristóteles fundó la moral de las virtudes en la Ética a Nicómaco, que completaría Sto Tomás en su Summa Theologica. Se fundamentó el sistema en las conocidas cuatro virtudes: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Frente al sistema de virtudes Kant establecería el sistema del deber.

Popper analizó la importancia de los medios de comunicación, en especial la televisión. En televisión todas las noticias son diarias, dándose el mismo tratamiento a lo trivial y a lo grave. El sujeto es incapaz de ordenar los conceptos, dándosele ya masticado. A pesar de ser un liberal, Popper proponía controlar la emisión mediante licencias. Realmente este es un problema mucho más grave que el paro o la crisis económica.

Termina Ayllón con un análisis del papel de la familia, considerado que es una institución de vital importancia. Concluye que la actual crisis de la familia es al final una crisis espiritual de la sociedad.

El magisterio del Cardenal Suquía

Recientemente falleció en Madrid el Cardenal Ángel Suquía Goicoechea (Zaldivia, Guipúzcoa, 1916 - Madrid, 2006). Ángel Suquía fue Arzobispo de Madrid, Cardenal y presidente de la Conferencia Episcopal Española. El semanario Alfa y Omega (nº 508) extracta su magisterio en varias áreas, algunas de las cuales que se incluyen aquí.




1.- Libertad religiosa: “Aún no se da una verdadera aconfesionalidad del Estado, que respete la religiosidad de la sociedad. Lo que tenemos, y no sólo en le campo de la enseñanza, es un Estado confesional laicista, que pone dificultades a la libre manifestación de religiosidad, que no respeta la sensibilidad religiosa y moral del pueblo. Es algo que no beneficia a nadie y ha daño a todos. Iglesia y Estado deben permanecer separados; fe y responsabilidad política, no”.

2.- Democracia: “La democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como muestra la Historia. Si existe una verdad última que oriente la acción política, las acciones humanas pueden ser instrumentalizadas fácilmente para fines de poder”

3.- Terrorismo: “El terrorismo es intrínsecamente perverso, porque dispone deliberadamente de la vida de las personas, atropella los derechos de la población e impone violentamente sus ideas y proyectos mediante el amedrentamiento. La colaboración con las instituciones o personas que propugnan el terrorismo no puede escaparse del mismo juicio moral”.

4.- Matrimonio: “A los recién casados que me piden un consejo el día de su boda les digo: Siempre es mejor amar que tener razón. Amar es vivir para el otro”.

5.- Iglesia: “La sociedad tiende a juzgar a la Iglesia desde esquemas que le son familiares. Estos esquemas son, a menudo, políticos, porque prevalecen en ellos los datos y los cálculos, las estrategias o las expectativas de poder, de intereses económicos y políticos. Esta forma de entender la Iglesia se da, por supuesto, en los medios de comunicación. Tal modo de comprender la Iglesia deja fuera su identidad más profunda, lo más propio y rico”.

6.- Familia: “La familia es una institución anterior al Estado, cuya responsabilidad es protegerla. Los que tienen responsabilidades públicas deben cuidar de la institución básica de la sociedad. La familia garantiza la continuidad del género humano, preciosa ayuda para la realización de las personas, para la paz y la prosperidad de los pueblos”.

Difícilmente se puede en seis puntos sintetizar mejor una propuesta de moral para el cristiano en el siglo XXI.

La burbuja social

En comentarios anteriores se analizaba la burbuja inmobiliaria española, que a su vez haría estallar la burbuja social española. Aquí se explicará que las raíces de la próxima crisis no vana ser sólo inmobiliarias o económicas, sino que su origen está en los vicios de la propia sociedad. Al vez los orígenes lejanos se pueden rastrear hasta unos posibles 'vicios ancestrales' de la nación, pero en cualquier caso, el agravamiento y la sintomatología se deben fundamentalmente a algunos de los cambios sucedidos en las últimas décadas en España.

Nuestros Regeneracionistas y la Generación del 98, diagnosticaron ya hace 100 años los males de la patria y rastrearon el origen de nuestras desgracias contemporáneas. El diagnóstico fue en general muy tremendista y las soluciones propuestas muy variadas. De éstas algunas fueron ensayadas a lo largo del siglo, con éxito desigual.

El último cuarto del siglo XX, se comenzó una nueva etapa en España, con la ilusión de construir un futuro para todos y la idea que por fin serían compatibles convivencia, libertad y progreso. Y en general la ha habido, a pesar de puntos oscuros como el terrorismo independentista vasco, la falta de libertades básicas en el algunas autonomías nacionalistas, la corrupción de la clase política, la falta de separación de poderes e incluso en algún caso crímenes de Estado. Económicamente a España le afectó una crisis global, la del petróleo, y una crisis más local, tras los fastos del 92. Desde esa fecha, los ministerios de economía dirigidos por Solbes (última etapa) y Rato (ocho años de Aznar) trajeron, ya fuese por sus méritos, por coyuntura o por casualidad, una época de bonanza económica desconocida. Esta época se extiende hasta nuestros días. Y es esta época de bonanza la que llega a su fin, como se ha explicado en los comentarios anteriores.

Toda economía atraviesa cíclicamente fases de expansión y contracción, por lo que es de esperar que dentro de un período de tiempo determinado se vuelva de nuevo al crecimiento económico y a una prosperidad material como la actual.

Sin embargo, los factores macroeconómicos son sólo reflejo de una realidad humana y de sus actividades económicas y vitales, en sentido amplio. En ese sentido los valores y motivaciones de la sociedad son el motor último de la economía, ya que sus poseedores son los mimbres del crecimiento económico, al menos en dos factores económicos (trabajo y conocimiento) que son determinantes.

En los últimos veinte años se ha producido en España una profunda modificación de estos valores. Este cambio es una de las causas de la crisis que se avecina, con el agravante de que, como se verá, hará muy difícil y dolorosa la recuperación.

El cambio se ha producido fundamentalmente en dos aspectos que se comentan a continuación: conocimiento de la realidad y relativismo moral.

1.- Conocimiento de la realidad

O más bien ignorancia. Hasta los años 60 pocos españoles tenían acceso a un nivel adecuado de estudios. Quienes podían optar a ellos obtenían una ventaja social considerable respecto al resto. Afortunadamente a partir de los 60 se extendió el sistema educativo con la apertura de nuevos centros, la oferta de becas y el crecimiento económico en las familias. Si bien nunca se extendió a todos, sí que fue a casi todos. Afortunadamente, en los años 80 quedaban ya pocos talentos sin aprovechar.

Fue en esa coyuntura que entró en vigor la Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE) en 1990. Esta ley supuso una carga de profundidad sobre el sistema educativo, modificando los cimientos del sistema ‘tradicional’.

Básicamente esta ley sustituía la educación basada en el esfuerzo personal por conceptos ‘rousseaunianos’, basados en que el hombre siempre es bueno por naturaleza y todas las maldades serían consecuencias de la sociedad que lo rodea. Lo principales motores del aprendizaje debían ser la espontaneidad, la motivación hacia lo inmediato, el placer, la ausencia de ninguna amenaza ni castigo, el premio y recompensa rápida. Todo ello dirigido y organizado en una disciplina nueva y vacía, la ‘pedagogía’, que no era otra cosa que la repetición machacona de los principios anteriores. La ‘excusa pedagógica’ sirvió para colocar a presuntos expertos como comisarios políticos, encargados de que la ley se aplicase tal y como estaba concebida. Con esto se pretendía una educación igualitaria y única (comprensiva, del inglés comprehensive, ‘unico’) para todo el alumnado, independientemente de sus motivaciones, intereses y capacidades.

Los resultados fueron una degradación de la enseñanza, un fracaso escolar galopante y la constatación de que los jóvenes acaban la secundaria obligatoria con conocimientos escasos de casi todas las asignaturas.

Especialmente perjudicadas han sido las asignaturas de letras, tales como historia, filosofía, lengua española o literatura, imprescindibles para la maduración de un adulto. El desastre ha llegado hasta resentirse capacidades básicas como la alfabetización o el lenguaje.

Por supuesto, es posible identificar a los culpables de este desastre, que lo son otros que los políticos socialistas responsables de la educación en esa época: el ideólogo Marchesi, y los sucesivos ministros de educación Maravall, Solana y Rubalcaba.

Por tanto, el material humano con el que contamos está deficientemente formado y no le ha llegado el conocimiento que sí tuvieron las generaciones anteriores. Lo importante es que esa ignorancia les impide un conocimiento básico de la realidad, sobre la que se asienta la economía.

Un legión de analfabetos, que no creen que el conocimiento sea importante, serán los encargados de sacar a España de la crisis en la que entramos.

2.- Relativismo moral

Existe una segunda causa, cuyo origen no está tanto en la ignorancia de la persona como en el orden moral, y es lo que conocemos por relativismo. Su origen es mucho más profundo que una ley de determinado gobierno, ya que tiene raíces intelectuales y filosóficas establecidas a lo largo de siglos.

Desde los orígenes de la civilización occidental se estableció una escala de valores, basada en la cultura judeo-cristiana asentada sobre el pensamiento griego. Esos valores se cimentaron en el realismo aristotélico, que sería definitivamente incorporado por Santo Tomás de Aquino a la Europea del medioevo. Básicamente, el realismo afirma que en este mundo existen cosas reales, cosas que son inteligibles por el pensamiento, siendo el hombre una más de ellas; el hombre participa de la inteligencia para comprender las cosas, y precisamente ese pensar es la actividad humana superior. Como consecuencia de ello, el hombre es capaz también de distinguir en esa ley natural lo bueno de lo malo, de donde surge el deber moral y la libertad del hombre para cumplir ese deber o no. No todo el realismo, pero este sentido del deber se mantuvo durante la ilustración, hasta Kant al menos.

Se produjo una fractura tremenda respecto al realismo, en dos etapas: 1) En el siglo XVII, con Descartes, en el que la realidad quedaba subordinada al pensamiento del individuo, 2) En el siglo XVIII, Hume fundó el empirismo moral, el cual separa el “ser” del “debe ser”, el deber, al igual que la realidad, quedaría subordinado a la moral autónoma del individuo. Estas dos ideas se incubaron en la burguesía ilustrada europea, obteniendo como resultado las ideologías contemporáneas (positivista, marxista) y el pensamiento posterior de Nietzsche y Freud. Su último coletazo intelectual sería el mayo del 68 francés.

Este pensamiento contemporáneo subordina la realidad al pensamiento: las cosas no son como son, sino como quiero yo que sean, y ello por un simple acto de voluntad. Igualmente el deber no es ya absoluto sino relativo: el individuo no tiene otras barreras morales que las que él mismo establezca. Es evidente la aparente “liberación” que sobre el individuo producen los dos conceptos. Lo libran del mundo, a cambio de la realidad, y lo libran de cualquier deber, a cambio de la moral.

La Iglesia preservó el pensamiento realista en España hasta los años 60. El sistema educativo, muy influido por la religión católica, mantenía y enseñaba la concepción realista del mundo y del deber. La crisis religiosa y la sustitución de valores acabó con este baluarte de defensa del pensamiento realista.

La consecuencia de ello es una sociedad convencida de que la economía la dictará la voluntad individual, no una serie de factores reales y objetivos. De esa manera, es muy difícil justificar el trabajo esforzado para levantar la economía. Si a ello se añade que el individuo no acepta ninguna ley moral externa, ¿es posible convencerle de que debe trabajar y esforzarse para generar riqueza y prosperidad?

La sociedad actual está viviendo de las rentas de conocimiento y valores que ha tenido en el pasado. Sin embargo, la sustitución generacional también supondrá en gran medida el fin de ese conocimiento y valores. La combinación de la ignorancia y relativismo que vienen hacen dudoso que el capital humano que está llegando al mercado laboral en España sea capaz de superar ninguna crisis. Al contrario, conforme su papel en la sociedad sea más relevante, la situación de crisis social se agudizará en España. Esa es la burbuja social española. Queda preguntarse cuál será el futuro de la sociedad en esa situación.

Instrucción pastoral “Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias”

La LXXIX Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española publicó el 22 de noviembre de 2002 una Instrucción para clarificar la postura de la Iglesia frente al terrorismo en general, y ETA en particular. Los acontecimientos de 2006 en España han puesto de actualidad dicha Instrucción titulada “Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias”. La instrucción ha sido publicada con referencias y análisis abundantes por la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) a la vez que se puede descargar de la página de la Conferencia Episcopal. El texto recoge la opinión de los obispos españoles, justificada y documentada con referencias a la Biblia y los documentos de la Iglesia.



Introducción

La Introducción al texto se titula “Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado” (Gál 5, 1), lo que es suficientemente expresivo del planteamiento. La Iglesia proclama su misión de llevar el Evangelio a todos los pueblos, sin distinción de lengua, raza o nación. Liberados por Él del pecado, nos encontramos en la convivencia verdadera: “Jesucristo en nuestra paz” (Ef 2, 14). En España el terrorismo de ETA ha sido la mayor amenaza para la paz porque: 1) atenta contra la vida humana, 2) contra la libertad de las personas y 3) contra la verdad y hechos de nuestra historia. Sobre este tema la Conferencia Episcopal, en comunión con Juan Pablo II, ofrece la siguiente Instrucción como guía a los católicos y a todos los hombre de buena voluntad.

“¡Ay de los que al mal llaman bien y al bien llaman mal; que de la luz hacen tinieblas y de las tinieblas luz!" (Is 5, 20) o “si la única luz que tienes está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!” (Mt 6, 23). Ante un dilema moral, la Iglesia debe iluminar las conciencias, de manera que sean capaces de distinguir sin error la verdad moral capaz de guiar la vida. Y el dilema en este caso es que, a pesar de las continuas condenas que el fenómeno terrorista recibe por parte de la mayoría de la población, a veces se observan ambigüedades que dificultan un juicio moral coherente.

Por ese motivo, se presenta la valoración moral del terrorismo de ETA, mucho más allá de la condena de los actos terroristas, tratando de descubrir sus causas profundas. Se analiza el terrorismo a la luz de la Revelación y la Doctrina de la Iglesia, calificándolo como algo intrínsecamente perverso, nunca justificable y como un hecho que es ya una estructura de pecado. Se emite un juicio moral sobre el nacionalismo totalitario que se haya en el trasfondo de ETA, ya que son una misma cosa.

I. El terrorismo, forma específica de violencia armada

Terrorismo es matar y destruir hombres y bienes mediante el uso sistemático del terror con intención ideológica totalitaria. El terror es violencia indiscriminada que procura un efecto mucho mayor que el mal directamente causado, mediante una amenaza a toda la sociedad. Así, la acción terrorista no busca solo el efecto del acto en sí, sino que está puesta al servicio de todo un fin ideológico. Por ese motivo, la maldad del terrorismo es más profunda que sus actos criminales, siendo ya éstos horrendos, ya que se busca aterrorizar al sociedad, buscando una “utilidad” más allá de sus crímenes.

Los terroristas buscan su acción rentable en términos políticos, y por eso la juzgan como necesaria. No pueden ocultar la naturaleza lamentable de sus acciones, pero tratan de darle un sentido político que lo haga legítimo. El recurso al terror y su justificación política es lo que distingue al terrorismo de otros tipos de violencia.

Por el motivo anterior, el terrorismo es distinto de la guerra o la guerrilla. Si la guerra, siendo indeseable, puede ser justificada como respuesta legítima en alguna ocasión, el terrorismo nunca podrá ser considerado legítimo, por no ser proporcionado sino indiscriminado contra toda clase de personas. No puede ser equiparado por tanto a la guerra o guerrilla.

El terrorismo es distinto también de la mera delincuencia organizada, ya que, aparte del propio lucro, tiene objetivos políticos, por lo que desean dar a sus acciones la mayor publicidad posible, a diferencia de otro tipo de delincuencia.

La ideología marxista-revolucionaria, de la que participa ETA, tiende a justificar las acciones terroristas como respuesta a las acciones violentas de un Estado opresor. La violencia de ese Estado sería la verdadera culpable, en la medida que es anterior a todas las demás. Esa concepción es inicua, contraria a la moral cristiana, ya que no se puede equiparar la violencia terrorista con el legítimo poder coactivo de la autoridad del Estado en ejercicio de sus funciones. También es condenable que el Estado aplique esta fuerza fuera de las leyes del Estado de derecho.

II. El objeto del juicio moral: terror criminal ideológico

Tras definir el terrorismo, puede identificarse cuál es su maldad especifica: atentar contra las personas con el fin de imponer su proyecto político, presentando los actos criminales como justificables por su interpretación ideológica. No se niega que las acciones sean violentas y lamentables, pero se justifican por el fin perseguido. Se persigue le extensión del terror para debilitar el orden político legítimo e imponer sus criterios por la fuerza. Este fin no puede ser compartido jamás.

Al ser tan relevante la ideología en el terrorismo, es muy importante la deformación del lenguaje que se produce para justificar dicha ideología. Para ello hay que esforzarse en “dar a cada cosa su propio nombre” y hablar con precisión y claridad. Hay que tener una idea clara de lo que es terrorismo para poder hacer un juicio moral.

III. Juicio moral sobre el terrorismo

“¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?” (Gen 4, 9). Al igual que Caín, la actividad terrorista trata de eludir el juicio moral sobre sus acciones justificándolas ideológicamente. Ello se hace mediante el mecanismo de transferencia de culpa, que consiste en culpabilizar a quienes se oponen al terrorismo de ser los causantes de la violencia terrorista. La Doctrina de la Iglesia da luz en ese punto y califica al terrorismo como una realidad perversa en sí misma.

a) El terrorismo es intrínsecamente perverso, nunca justificable

El Magisterio de la Iglesia es unánime al declarar que el terrorismo como tal es intrínsecamente malo, y no puede ser justificado por ninguna circunstancia, ni ningún resultado. En ese sentido, merece la misma calificación moral que la eliminación directa de un ser humano inocente, prohibida por la ley natural y por el quinto mandamiento: “no matarás” (Ex 20, 13). Los católicos no pueden negar este juicio sin ir contra la comunión de la Iglesia. Denunciar su inmoralidad es misión de la Iglesia, y no puede ser reconocida por la Doctrina Social de la Iglesia como una revolución violenta justificada como única opción contra una opresión sistemática y prolongada.

La calificación negativa del terrorismo se extiende a las acciones u omisiones de aquellos que, sin intervenir directamente en los atentados los hacen posibles, los encubren o los justifican teóricamente. Todas estas acciones son objetivamente un pecado gravísimo que “clama al cielo” (Gen 4, 10). El llamado “terrorismo de baja intensidad” (o kale borroka), merece este juicio moral negativo, porque sus intenciones son las mismas que el terrorismo, porque suele estar coordinado con los atentados terroristas, y porque de ahí surgen los futuros terroristas.

La presencia de razones políticas en las raíces y argumentación no puede hacer olvidar la dimensión moral del problema. Siempre podrían existir supuestas razones políticas que lo justificasen, pero nunca razones morales. Quien rechace el terrorismo, pero se aproveche de su existencia está cometiendo una gravísima inmoralidad, “el fin justifica cualquier medio” (Rom 3, 8).

Tampoco es admisible el silencio sistemático ante el terrorismo, no se puede ser neutral, ya que ello es una aceptació pasiva.

b) El terrorismo es una “estructura de pecado”

El terrorismo es intrínsecamente perverso, pero con ello no queda aún suficientemente explicitado. La multiplicación y continuidad de acciones terroristas da lugar a una estructura de violencia, produciendo una “perversión sistemática de las conciencias”, conduciendo a una “estructura de pecado”. Estas estructuras son expresión de los pecados personales, pero inducen a sus víctimas a cometer también el mal.

La presencia del terrorismo no se circunscribe sólo a los actos que realiza, sino que difunde en su entorno una “cultura de la muerte”, despreciando la vida humana.

c) La extensión del mal: odio y miedo sistemáticos

El terrorismo busca dos efectos negativos y directos en la sociedad: el miedo y el odio.

El miedo debilita a las personas. Ceder al chantaje de la violencia, por temor, lleva a la sociedad a no enfrentarse al terrorismo. El miedo también favorece el silencio, que a su vez favorece la extensión de la mentira, ante la que el cristiano no puede callar.

Junto con el miedo, el terrorismo busca intencionadamente extender el odio, para provocar una espiral de violencia que facilite sus propósitos. En ese sentido, la represión de los actos de terrorismo se consideran una opresión insufrible de un poder violento o extranjero. La verdad es que la autoridad legítima debe emplear todos los medios justos y adecuados frente al terrorismo. Los terroristas tratan de extender este odio a sus enemigos para provocar en ellos una reacción inmoderada que justifique sus actuaciones.

Otra consecuencia de la extensión del medio y el odio es la politización perversa de la sociedad, extendiéndose a los hechos más nimios de la vida cotidiana. Un aspecto importante suele ser el olvido que se hace de las víctimas y personas afectadas. La Iglesia reconoce sin ambages la legitimidad de las penas justas que se imponen a los terroristas.

El terrorismo se muestra como una estructura de pecado y es una cultura incapaz de valorar al hombre como imagen de Dios (Gen 1, 27; 2, 7). La Iglesia con ello hace una valoración neta y definitiva del terrorismo.

IV. A ETA hay que enjuiciarla moralmente como “terrorismo”

ETA es una asociación terrorista, inserta en un ámbito político-cultural de un nacionalismo totalitario, que persigue la independencia del País Vasco por todos los medios.

La estrategia de ETA sirve siempre a la estrategia terrorista que se ha descrito: asesinato e implantación del terror al servicio de una ideología, creación de una espiral de muerte, de odio y miedo reactivo, adormecedor de las conciencias.

V. El nacionalismo totalitario, matriz del terrorismo de ETA

La instrucción no entra a hacer una valoración del nacionalismo en general. El juicio moral se ciñe al nacionalismo totalitario, ya que es el trasfondo del terrorismo de ETA, pero no es posible desenmascarar la malicia de ETA sin clarificar moralmente el trasfondo moral de dicho nacionalismo totalitario.

Según Juan Pablo II, “la nación es una comunidad de hombres unidos, fundamentalmente por la cultura”. Puesto que las culturas no son estancas, deben estar siempre abiertas unas a otras y están constituidas por el intercambio histórico entre ellas. Las naciones están constituidas por una “soberanía espiritual” propia, y no se le puede negar el ejercer los valores de esa identidad. Cuando esas naciones se encuentren integradas por lazos históricos en el seno de un Estado, no puede afirmarse que dichas naciones gocen necesariamente de un derecho a la soberanía política.

Las naciones, consideradas aisladamente, no gozan de un derecho absoluto a decidir sobre su propio destino de manera unilateral. Esto equivaldría a un individualismo insolidario. La Doctrina Social de la Iglesia reconoce el derecho a la autodeterminación en caso de naciones invadidas o colonizadas, pero no en el caso de una secesión.

Por tanto, no es moral la búsqueda de independencia como principio absoluto, ya que eso sería un culto o idolatría de la nación. Este culto se encuentra directamente relacionado con el nacionalismo totalitario y el trasfondo de ETA.

La Iglesia acepta las opciones nacionalistas orientadas la bien común, pero estas opciones no pueden ser absolutas, en especial deben evitar dos peligros: suponer que esta opción nacionalista es la única válida para proponer el amor a la nación y despreciar las otras realidades nacionales o estatales. En ese caso la nacionalismo degenera en una ideología y proyecto político excluyente, incapaz de reconocer y proteger los derechos de los ciudadanos, tentado de aspiraciones totalitarias. La Iglesia ha advertido de la naturaleza perniciosa de este nacionalismo en numerosas ocasiones. Y el nacionalismo de ETA no cumple las condiciones requeridas para su legitimidad moral, ya que absolutiza sus objetivos para justificar sus acciones terroristas. Por ello el nacionalismo de ETA es un nacionalismo totalitario e idolátrico, fundamentado en el “pueblo independiente, socialista y lingüísticamente euskaldún”.

ETA presenta a una nación sojuzgada y anexionada por la fuerza por poderes extranjeros de los que sería preciso liberarla, lo que justificaría sus acciones terroristas. Sin embargo, se ignora que todo proyecto político ha de ponerse al servicio de las personas y no a la inversa. La pretensión de que a toda nación le corresponde el hecho de constituirse en Estado, independientemente de las relaciones históricas, da lugar a un nacionalismo totalitario, incompatible con la doctrina católica. Por ser la nación un hecho cultural, el Magisterio de la Iglesia lo ha distinguido del concepto de Estado, que en general es el fruto de evolución de complejos procesos históricos.

España es el fruto de uno de esos procesos históricos, por lo que su negación unilateral pone en peligro la convivencia de los españoles, lo que no es prudente ni moralmente aceptable. La Constitución de 1978 es el marco jurídico actual, que sin ser perfecto, es fruto de una voluntad de entendimiento y convivencia. Pretender alterarlo unilateralmente en función de una determinada voluntad de poder es inadmisible.

Conclusión: La esperanza no defrauda (Rom 5, 5)

“Hemos de obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hch 4, 19). Con ese espíritu de libertad y obligación moral los obispos han redactado la Instrucción. Las dificultades para vencer al terrorismo son grandes, pero todos los cristianos están llamados a colaborar a resolver el problema, en primer lugar reconociendo la verdad y realizando el juicio moral insoslayable del terrorismo. Ante el terrorismo de ETA, la Iglesia llama a la necesidad de conversión de los corazones, para lo que es necesario reconocer la maldad intrínseca del terrorismo.

Ante cualquier problema ente personas, la Iglesia subraya el valor del diálogo respetuoso y libre, para superar las dificultades. Pero este diálogo no puede ser con ETA, que no debe ser considerada interlocutor social ni político, sino entre instituciones sociales y políticas que busquen el fin del terrorismo y compartan el mismo juicio moral.

La Iglesia en España ofrece su contribución a esta tarea, ofreciéndose como centro de comunión de personas, donde se rechace sin equívocos el terrorismo y también se atienda a las víctimas que lo sufren. Entre las primera obligaciones de lso cristianos se encuentra este acompañamiento y atención pastoral a las víctimas del terrorismo.

La Iglesia también acude constantemente a la fuente de misericordia y perdón de Dios, sabiendo que “no hay paz sin justicia, ni hay justicia sin perdón”. El perdón de Dios se ha de pedir en la oración, por lo que no puede haber una pastoral de paz sin momentos de oración personal y comunitaria.

“La esperanza no defrauda” (Rom 5, 5), esa es la convicción que mueve a la Iglesia. Esta esperanza descansa en la misericordia de Dios, único capaz de tocar el corazón de los hombres. La Iglesia convoca a lso cristianos a la oración pública y privada por la paz, por las víctimas del terrorismo y sus familiares y por los propios terroristas, por los gobernantes, para que Dios les otorgue sabiduría y fortaleza en sus decisiones, a la oración por la conversión de los corazones.

“La Enseñanza Destruida”, de Javier Orrico

Huerga&Fierro Editores han publicado el libro “La Enseñanza Destruida” (2006), que recoge una serie de artículos de Javier Orrico, comentando el desastre educativo en España producido por la LOGSE. Los artículos han sido publicados en varios medios, y si bien el libro está estructurado en capítulos temáticos, hay una idea que fluye constantemente por todo el texto: la LOGSE destruyó los valores necesarios en la persona para la educación, en nombre de una pedagogía vacía y destructiva. Junto con la educación en sí, se describen las consecuencias que está teniendo para la sociedad.



1.- La LOGSE (1990)

Fue la aportación del PSOE al sistema educativo. Su ideólogo fue el socialista Marchesi, y se desarrolló siendo ministros Maravall, Solana y Rubalcaba. El origen hay que encontrarlo en la diferente concepción acerca de cómo se debe educar. Por una parte, un pensamiento rousseauniano, que supone al hombre bueno por naturaleza, en el que la espontaneidad, el placer, la ausencia de ninguna amenaza o castigo y el premio fácil son los motores que van a hacer aprender al niño, frente a un pensamiento liberal y competitivo, que consideran necesarios el esfuerzo, la superación y el trabajo personal para el aprendizaje. Pretendiendo ser muy progresista, la LOGSE está cimentada en la primera opción, conduciendo a lo que llama el autor “la paradoja de la izquierda”: el proletario consigue la igualdad educándole en la “mala crianza del señorito”.

En resumen, la LOGSE se basó en tres principios: 1) Estirar la EGB hasta incluir la educación Secundaria, 2) Crear un cuerpo único de profesores “no universitarios”, y 3) Convertir al profesor en funcionario.

La LOGSE está basada en la pedagogía “per se”, una especia de arte de enseñar a enseñar, que bajo palabras huecas y conceptos vacíos ha sido la excusa y herramienta para llevar a cabo los tres puntos citados. La LOGSE ha tenido desde el principio una idea degradada de la Formación Profesional (FP), considerando indigno que haya alumnos que reciban “sólo” la FP como educación secundaria.

El concepto central de la pedagogía logsiana es la COMPRENSIVIDAD, que no tiene anda que ver con comprensión, sino que es una traducción del inglés “comprehensive”, ÚNICO. De esta manera, no trata de hacer accesible la élite, sino abolirla. No enseñar, sino diluir diferencias.

Esta comprensividad se concreta en tres puntos didácticos: 1) Centrarse en lo más próximo al alumno, que se supone que tiene mayor interés para él (“educación del medio”), 2) adaptación al alumno, para que tenga que esforzarse lo menos posible y 3) utilitarismo, lo aprendido tiene que ser útil al alumno. Como se ha dicho, la comprensividad se completaba y justificaba dando prestigio a la pedagogía mediante palabras huecas.

2.- El adoctrinamiento

La LOGSE también ha resultado en el adoctrinamiento ideológico de los alumnos, según un modelo concreto. En particular, se han relativizado los valores de la persona con la excusa del multiculturalismo y el respeto a minorías étnicas. Se ha insistido en el respeto a las otras culturas, camuflando que culturas y valores son lor mismos. Se da la paradoja de que muchos inmigrantes han venido a España en busca de una cultura y valores, distintos a los de su país, y de los que no se les deja escapar.

Mención especial merece la mentira sistemática de las Autonomías acerca de la historia de España. Muy en la línea del localismo, se tiende a favorecer lo próximo al alumno, negando o falsificando la historia de España. En las comunidades bilingües ha llegado a la prohibición de la lengua española (permitido por gobiernos del PSOE y del PP), considerando a muchos niños como extranjeros en su país.

3.- Irresponsabilidad

En la misma línea de la LOGSE, apareció la Ley del Menor, que fomentaba la irresponsabilidad en el adolescente. Como ejemplo, el conocido caso del “asesino de la catana”, que asesinó a sus padres y hermana, estuvo algunos mses en un centro de educación especial, salió a la calle y se le concedió la herencia de sus padres asesinados.

La tutela del Estado no deja de ser un miedo a la propia libertad individual (“la libertad es fría”, dice Orricos).

4.- Multiculturalismo

Orrico hace dos aportaciones muy interesantes:

En esta sociedad degradada, la inmigración, especialmente hispanoamericana, puede ser un reflejo de lo que era España, de lo que éramos nosotros, antes de la degeneración social producida. Los modales, los valores, la educación, que hoy ya no tenemos podemos encontrarlos en ellos.

También en la inmigración incontrolada que sufrimos se puede obtener una enseñanza: “es el resultado de la solidaridad burguesa predicada”. De manera irresponsable se ha mantenido un discurso, del que los inmigrantes sólo esperan la coherencia.

5.- Medios y fines

Los medios de comunicación en la sociedad actual, ya no son medios, sino fines. Su consumo no es para obtener un conocimiento del mundo, sino el consumo por el consumo. El objetivo es ver tal o cual programa, el mensaje que se transmita es lo de menos. Ejemplo último de esto la telebasura, cuyo paradigma son los programas de Sardá. La tiranía de las audiencias, no es, al fin y al cobo, más que medir la calidad por el dinero.

6.- Las termitas del sistema

Que quedan identificadas con los sindicatos. Muy crítico es con la posición de los sindicatos educativos, preocupados únicamente por situar a los suyos en puestos clave, acceder a puestos de funcionario sin pasar por las oposiciones y contribuir a que le profesor se convierta en un funcionario de 8 a 3.

7.- La LOCE

Se trata el (proyecto) de ley de educación del PP, bajo el ministerio del Pilar del Castillo. Previamente el PP había aplicado un decreto de Humanidades, con impacto nulo.

La crítica fundamentalmente que hace es que no se pueden mantener simultáneamente dos modelos contradictorios, cosa que hace la LOCE, al no extirpar completamente los principios de la LOGSE (comprensividad basada en la falta de esfuerzo y mérito del alumno).

El hecho de que la LOCE incluyese una reválida era aceptar que fallaba todo lo anterior. También se hace una crítica a los padres, que delegan el sistema educativo logsiano lo que debieran hacer ellos en casa.

Por último, como conclusión final de este capítulo, se reconoce que la LOGSE ha triunfado. Sus objetivos últimos han sido cumplidos: se ha creado una sociedad en la que el conocimiento no es lo fundamental, el esfuerzo no es premiado ni valorado, la posibilidad de acceso a la élite queda sustituida por la mediocridad para todos, lo inmediato y cercano es lo único importante para la persona.

8.- La enseñanza que se fue

La LOGSE ha supuesto un daño irreparable para la educación, por sustituir los valores sobre los que se debe asentar el aprendizaje por una comprensividad fracasada y absurda. Los sindicatos se han aprovechado de la ley, justificando sus actuaciones mediante discursos pedagógicos vacíos creado por y para ellos. Finalmente, se añora al profesor hombre-libro, frente al funcionario logsiano.

El libro de Orrico es certero en su diagnóstico. Presenta sus razonamientos enlazados a lo largo de todo el texto, por lo que leyendo una parte es posible hacerse una idea del todo.

La burbuja económica

En el comentarios anterior “La burbuja inmobiliaria”, se describían las causas del alza de precios del mercado inmobiliario español en los últimos años. El sector construcción es sólo uno de los componentes del PIB español. En este comentario se desarrolla un análisis básico de cómo la crisis del mercado inmobiliario puede afectar globalmente a la economía española.

1.- El PIB español

En 2006 el PIB español va a estar cerca del billón de euros. La composición del PIB se reparte entre agricultura (3%), industria (28%) y servicios (69%). La parte correspondiente a construcción estaría englobada en industria, correspondiente a construcción de obra civil (un 7%) y vivienda (otro 7%). El restante 14% hasta 20% serían el resto de actividades industriales (automoción, naval, aeroespacial, ...).

El PIB puede analizarse desde la igualdad entre bienes y servicios producidos (que denominaremos Y), y bienes y servicios demandados (DA). Aquí vamos a hacerlo mediante un análisis macroeconómico muy sencillo.

La demanda agregada nacional está formada por la suma de bienes consumidos (C), inversión realizada (I), gasto público (G) y exportaciones netas (XM). Es la fórmula basica de la macroeconomía:
DA=C+I+G+XM

El consumo siempre es una parte de la renta disponible. Puede hacerse la hipótesis de que el consumidor gasta una parte proporcional a su renta (c·Y), donde c es un coeficiente entre 0 (no gasta nada) y 1 (lo gasta todo). Por otra parte, la renta disponible será la renta bruta a la que se deducen los impuestos, que se pueden también considerar proporcionales a la renta (t·Y), donde t es un coeficiente entre 0 (el Estado no recauda impuestos) y 1 (el Estado confisca toda la producción).

Con estas consideraciones, la ecuación macroeconómica será:
DA= c·(1-t)·Y+I+G+XM

En el punto de equilibrio, en el cual toda la demanda se corresponde con la producción, se verificará que DA = Y, obteniéndose:
Y = c·(1-t)·Y+I+G+XM

Vamos a trasladar ahora la ecuación anterior al panorama español. La economía española tiene un consumo desbocado, con un ahorro muy pequeño, considerándose c=0,85. Por otra parte, el tipo impositivo medio t, incluyendo impuestos directos e indirectos, puede estar cerca de 0,4.

Tratemos ahora de dar valores a los diferentes términos, en miles de millones de euros. Como hemos dicho, el PIB total (Y) está cercano a 1000 (mil miles de millones, o lo que es lo mismo, un billón de euros). Sabemos también que existe un gran desequilibrio en la balanza de pagos (XM), donde las importaciones superan las exportaciones en unos 100. En cuanto a la inversión (I), ésta puede estar en 200 (60 vivienda, más 60 construcción civil, 60 bienes de equipo y 20 otros). En el sector hipotecario, la financiación exterior ha sido en 2005 igual a 32. Por último, en la actualidad los presupuestos públicos están bastante equilibrados, por o que lo que se gasta (G) es aproximadamente igual a lo que se recauda (t·1000 = 0,4·1000 = 400)

Realizando las sustituciones de los valores anteriores, la ecuación macroeconómica del mercado español en equilibro (Y=DA) será:
1000 (Y)= 500 (C)+ 200 (I)+ 400 (G) –100 (XM)

Por ultimo, un parámetro importante macroeconómico es el multiplicador del consumo m, de valor 1/(1-c(1-t)). Este valor determina cómo la demanda del consumo aumenta la actividad económica, y en el caso español tendría un valor de 1/0,85·(1-0,4) = 2,0.

2.- Perspectivas a corto plazo: fin del ciclo hipotecario y subidas de tipo de interés

2006 está siendo el año del frenazo en la compra de nuevas viviendas, y por tanto en la contratación de hipotecas. Podemos decir que básicamente la inversión extranjera mediante crédito hipotecario (32 en 2005) va a desaparecer. Suponiendo que el resto de magnitudes I (menos la parte hipotecaria), G y XM permaneciesen constantes, esto supondría una disminución de la renta de 2,0·32 = 64, o lo que es lo mismo un 6% del PIB.

Por otra parte, los tipos de interés están fijados por el Banco Central Europeo, que se manifiesta repetidamente a favor de un ciclo alcista. Es difícil prever el impacto que ello pueda tener en la inversión, pero la dirección será hacia una disminución de la inversión (y de la renta).

Realmente la contracción económica supondrá una disminución importante de los ingresos estatales, que, si el presupuesto está equilibrado, son iguales a t·Y. Si el gobierno mantuviese este equilibrio, la disminución sería incluso más grave, ya que en ese caso el multiplicador estaría en torno a 10. Por ese motivo, no es previsible que el gobierno reduzca el gasto.

El 6% del PIB pueden ser el 6% de los puestos de trabajo, alrededor de un millón de trabajadores, por lo que es previsible que el gobierno aumente los impuestos o se endeude. ¿Cuál es el máximo margen de endeudamiento?

La Unión Europea obliga a todos los estados miembros a un presupuesto equilibrado, con un déficit máximo del 2%. En ese nivel de referencia, la bajada del PIB sería del 4%, lo que equivaldría a un millón de puestos de trabajo.

¿Cuándo sucederá esto? Existen indicios de que el fin del crédito extranjero se produjo a finales del primer trimestre de 2006. Es en este momento (junio de 2006) que la situación empieza a ser comentada por las instituciones. La noticia de fin de ciclo (“los pisos bajan”) puede aparecer en los medios de masas después del verano, con lo que se puede llegar a la congelación del mercado en ese momento. Los efectos económicos pueden notarse un semestre después.

3.- Posibles efectos secundarios y el medio plazo

A lo largo de estos años la inflación ha sido muy superior en España que en la Unión Europea. Como consecuencia de ello, los productos y servicios españoles no son competitivos en los mercados. Puesto que no es posible modificar esta situación a corto plazo, no va a existir sector sustitutivo para la inversión inmobiliaria.

La pérdida de atractivo del país conjuntamente con los tipos de interés la alza, reducirán todavía más la inversión, con su efecto multiplicador sobre el consumo. Por si ello fuera poco, los impuestos directos no son proporcionales, sino progresivos, lo que perjudica todavía más la situación.

El horizonte es por tanto sombrío, ya que se acerca una época de paro coincidiendo con unos hogares muy endeudados a muy largo plazo.

¿Qué soluciones se pueden presentar al Gobierno y a la sociedad en general?

1.- La más inmediata sería la salida del euro, con la consiguiente devaluación de la “neopeseta”. En ese escenario, sería necesario tomar medidas contra la fuga de capitales, de tipo “corralito argentino”. La devaluación de la moneda haría competitiva la economía española de nuevo.

2.- Sería posible también una reducción de costes, vía descenso de los salarios, tanto en la función pública como en las empresas.

3.- Por supuesto, la opción más deseable sería la lucha contra la inflación y la inversión en I+D para aumentar la productividad. Sin embargo, para esta opción es ya demasiado tarde. Esta es la medida que debían haber tomado los gobiernos de los últimos años, ya que su implantación requiere un esfuerzo de muchos años.

Tampoco está claro que el tejido social esté preparado para afrontar esta situación del futuro próximo. De manera irresponsable el español se ha endeudado sin mesura, deudas que se deberán pagar en la coyuntura negativa que se avecina. Realmente la crisis sería mucho más profunda que inmobiliaria o económica.

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